Un poco sobre mí

Soy Cristina y será un placer acompañarte en un proceso de autodescubrimiento profundo y transformador. Mi manera de hacer psicoterapia se fundamenta en la compasión, hacia una misma y hacia los demás, porque solo desde ese espacio de respeto, amor y empatía podemos reconectar con quienes somos realmente y empezar a caminar hacia un cambio sostenible, realista y alineado con tus valores.


El mindfulness y la autocompasión son pilares en mi acompañamiento. Te ayudarán a regular las emociones, a vivir el momento presente y a afrontar aquello que te duele sin juzgarte ni hacerte daño, aprendiendo a cuidarte con ternura. Desde esta mirada, aprenderemos juntas a acogerte tal como eres, a ser más amable contigo misma y a volver a casa: a ti.

Además, integro la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), que te invita a aceptar tu experiencia interna (emociones, pensamientos, recuerdos) sin luchar contra ella ni intentar controlarlo todo, y a comprometerte con acciones alineadas con lo que realmente es importante para ti. La ACT nos ayuda a vivir con más libertad, flexibilidad y sentido, poniendo el foco en tus valores y en tu bienestar.

Mi mirada también se nutre de dos teorías que considero fundamentales:

  • La teoría del apego, que nos ayuda a entender cómo hemos aprendido a vincularnos desde pequeñas y cómo estos patrones influyen en nuestras relaciones actuales y en la forma en que nos cuidamos (o no) a nosotras mismas.

  • La teoría polivagal, que explica cómo funciona nuestro sistema nervioso autónomo y cómo, ante el estrés o el dolor emocional, podemos entrar en respuestas como el ataque, la huida o la congelación. Con esta mirada, trabajamos para ampliar tu ventana de tolerancia y ayudarte a vivir desde un espacio más regulado y seguro.


Para ir todavía un poco más allá y trabajar desde la raíz, utilizo la Terapia del Sistema Familiar Interno (Internal Family Systems). Esta perspectiva entiende que dentro de nosotras conviven diferentes partes (algunas que protegen, otras que llevan dolor y otras que contienen nuestra esencia más profunda), y el trabajo consiste en escucharlas, entenderlas y cuidarlas desde un lugar amable y compasivo.

Con todas estas herramientas, te propongo un proceso psicoterapéutico respetuoso, realista y sostenible. Iremos paso a paso, trabajando solo aquello que realmente puedas sostener en cada momento. Yo te iré ofreciendo recursos y acompañamiento para que te sientas segura para ir profundizando y conectando con tu bienestar y tu calma.

Me considero una psicóloga cálida, espontánea, empática, con sentido del humor y muy cercana. Y tengo muchas ganas de compartir este camino contigo.



Si sientes que ha llegado el momento de mirar hacia dentro, de cuidarte con más amor y de empezar este camino de autoconocimiento y sanación, estoy aquí para acompañarte. Escríbeme, hablemos y empecemos juntas este viaje hacia ti.

Te estaré esperando con el corazón abierto y toda mi presencia.

La Teoría del Apego

«Cuando se construye un vínculo afectivo que proporciona seguridad, también se construyen las bases de la capacidad de resiliencia», Marta Sadurní (2011)

En Karuna entendemos la psicoterapia como un proceso vincular profundo, donde la relación entre psicóloga y paciente es el núcleo desde el cual es posible reparar, sostener y crecer. Trabajar desde la teoría del apego significa reconocer que el vínculo terapéutico es el espacio donde se vuelve a aprender a confiar, a sentirse segura, vista y digna de afecto.

El origen: nuestras primeras relaciones
John Bowlby, creador de la teoría del apego, mostró que todas las personas somos moldeadas por las relaciones tempranas que establecemos con nuestras figuras cuidadoras.
A través de sus respuestas a nuestras necesidades (de atención, protección y amor) vamos construyendo una imagen interna de nosotras mismas y de los demás: si el mundo es seguro, si merecemos afecto, si podemos confiar o si debemos estar en alerta.

Cuando las figuras de referencia responden con presencia, sensibilidad y amor, el niño o la niña interioriza sensaciones de seguridad, placer y confianza. Pero cuando las respuestas son imprevisibles, negligentes o dolorosas, lo que se integra es miedo, tristeza o ansiedad, creando patrones de relación basados en la desconfianza, el miedo al abandono o la evitación emocional.

Así aprendemos, sin darnos cuenta, cómo amar, cómo pedir ayuda, cómo protegernos y cómo vincularnos. Y estas formas de relación tienden a repetirse a lo largo de la vida: con amistades, parejas, figuras de autoridad e incluso con nosotras mismas.

La mirada compasiva: entender sin culpar
En Karuna, esta teoría no se utiliza para juzgar, sino para comprender con compasión.
Las figuras cuidadoras también fueron niñas y niños con sus propias carencias afectivas.
Por eso, antes que buscar culpables, lo que proponemos es reconocer las historias que nos han moldeado y crear un espacio terapéutico donde esas heridas puedan ser acogidas y reparadas.

El vínculo terapéutico: el nuevo mapa de seguridad
Trabajar desde la teoría del apego significa situar el vínculo entre terapeuta y paciente en el centro del proceso.
A través de una presencia estable, coherente y segura, la psicóloga se convierte en una figura de regulación que ofrece un modelo de apego seguro: alguien que no juzga, que acoge, que sostiene el dolor y que ayuda a encontrar una nueva forma de relacionarse con una misma y con el mundo.

A medida que este vínculo se consolida, el sistema nervioso se calma, la confianza se expande y el cambio se vuelve posible.
La persona comienza a experimentar que puede ser vista, amada y aceptada tal como es, y desde ahí se construyen nuevas maneras de amar y de cuidarse.

Los principales estilos de apego

Apego seguro:
La persona ha crecido con figuras disponibles, sensibles y coherentes. Tiene confianza para explorar, mostrarse vulnerable y establecer relaciones sanas y equilibradas.

Apego ansioso-preocupado:
El contacto afectivo ha sido intermitente o imprevisible. Se desarrolla miedo a la pérdida, inseguridad y una necesidad constante de confirmación.

Apego evitativo
La cercanía o la vulnerabilidad se han asociado al rechazo o la crítica. La persona tiende a protegerse evitando la dependencia, el conflicto o la expresión emocional.

Apego desorganizado:
Surge cuando la figura protectora también es fuente de miedo o maltrato. Esto genera respuestas contradictorias: necesidad y rechazo, afecto y agresión.

En Karuna nuestro propósito es recrear la experiencia de un vínculo seguro: estable, cálido, coherente y respetuoso.
Desde este espacio, acompañamos la reparación de los patrones de apego inseguros, ayudando a comprender cómo se han formado y a desarrollar una nueva manera de relacionarte contigo misma y con los demás.

Porque solo cuando nos sentimos seguras podemos abrirnos al cambio, al amor y a la vida.