Cuando pensé en crear Karuna, soñé con un espacio donde la psicología se viviera desde la presencia, la coherencia y la humanidad. Un lugar donde poder acompañarte con respeto, escucha y compromiso, sin etiquetas ni fórmulas cerradas, sino con una mirada abierta y compasiva hacia ti y tu proceso.
¿Cómo entendemos la psicoterapia?
En Karuna creemos que no existe una sola manera de sanar. Cada persona es única, y por eso cada proceso también lo es. Nuestro trabajo se basa en una psicología integradora, que une distintos enfoques, técnicas y estrategias para adaptarse a lo que tú necesitas en cada momento.
No creemos en modelos reduccionistas ni en recetas universales. Creemos en el arte de escuchar, en la capacidad de ajustar el camino según cómo te sientas, lo que te funcione o lo que no. Y para que esto sea posible, el primer paso es crear un vínculo seguro contigo.
El vínculo terapéutico: nuestro primer objetivo
Antes de cualquier técnica o herramienta, lo más importante para nosotras es que te sientas cómoda, segura y libre de ser tú misma. Queremos que sientas que puedes hablar, preguntar, expresar si algo no te está ayudando, si algo te incomoda o si necesitas algo distinto.
Ese vínculo de confianza es lo que realmente permite avanzar. Solo desde ahí podemos acompañarte con verdad, escucharte sin juicio y sostenerte en tu proceso, con toda nuestra presencia y respeto.
Las psicólogas de Karuna somos humanas. No leemos la mente (aunque sí observamos con atención y sensibilidad), por eso te necesitamos a ti: para que nos digas cómo te vas sintiendo, qué te resuena, qué te cuesta o qué necesitas. De esa comunicación nace un proceso auténtico, vivo y reparador.
¿Cómo trabajamos en equipo?
En Karuna creemos profundamente en el valor del trabajo en equipo. Aunque las sesiones las realices con una sola psicóloga, detrás hay un grupo de profesionales que se acompañan, se supervisan y se nutren mutuamente para ofrecerte el mejor proceso posible.
Nos reunimos periódicamente en espacios de coordinación y supervisión clínica, donde compartimos dudas, emociones y perspectivas sobre los procesos que acompañamos: siempre desde el máximo respeto y confidencialidad.
Esto significa que nunca compartimos tu identidad ni información personal: ni tu nombre ni los detalles de tu vida que no son relevantes para ayudarte permanecen protegidos. Lo que sí compartimos, en los espacios de supervisión y coordinación, son las reflexiones clínicas, los síntomas o patrones que observamos, los aprendizajes y las dudas que surgen del proceso, siempre con el objetivo de comprender mejor tu caso y poder acompañarte de una manera más completa, ética y humana.
Por eso, aunque solo veas a una de nosotras en sesión, puedes saber que no estás sola en tu proceso: detrás hay un equipo que piensa, reflexiona y crece con el propósito de cuidarte mejor.
Lo hacemos porque creemos que cada proceso merece ser acompañado con el máximo cuidado y presencia. Revisar juntas los casos nos permite ofrecerte un acompañamiento más ajustado, sensible y humano.
Lo que esperamos de ti
De ti esperamos compromiso, honestidad, respeto y comunicación. Que puedas ser tú misma, que te escuches y te expreses con libertad. Que respetes tu espacio y te comprometas contigo, sabiendo que este proceso es para ti y por ti.
Si en algún momento no puedes hacerlo, no te juzgaremos (sabemos que cada paso lleva su tiempo), pero queremos que sepas que solo tú puedes recorrer este camino. Nosotras estamos aquí para acompañarte, sostenerte y recordarte tu fuerza, pero el trabajo de cambio y transformación sucede fuera de la sesión, en tu día a día, en tus decisiones, en tu forma de cuidarte.
Y sí, muchas veces nos acordamos de ti entre sesiones, nos preguntamos cómo estarás, si algo te habrá ayudado o si algo te removió. A veces incluso te escribimos, porque tu proceso nos importa de verdad.
En resumen…
Karuna es un espacio de psicología integradora, viva y humana. Un lugar donde puedes venir con todo lo que eres, sin miedo a no encajar. Donde te acompañamos desde la ciencia, la presencia y la compasión. Donde lo importante no es solo sanar, sino aprender a habitarte con amor y coherencia.